Siempre espere una carta,
con olor a papel y tinta corrida,
renglones con forma de olas,
y el alma de quien la envia en su letra.
Me acaba de llegar un mail,
que no esperaba
con una carta virtual,
con una letra definida y recta
y con tanta alma que
siempre supe que existia dentro de quien envia,
pero que me canse de esperar que saliera.
Y es tan tarde que me asusta.
sábado, 2 de agosto de 2014
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